martes, 28 de octubre de 2014

Entrevista Julio Anguita: ‘PP y PSOE están haciendo la misma política’

El ex coordinador general de IU no teme que Podemos acabe fagocitando a IU y dice que más que una alianza entre ambas formaciones es partidario de un frente mucho mayor.


El que fuera alcalde de Córdoba, diputado y coordinador general de Izquierda Unida señala sobre el desafío independentista que “éstos no quieren irse de España, sino el estatus de Estado Libre Asociado, pero no son capaces de decirlo”.

En cuanto al PP y al PSOE afirma que ambas formaciones “están en la misma orilla y que aunque no son iguales, están haciendo lo mismo, la misma política”.
Además, subraya que “detrás de las grandes fortunas está el robo, a mano armada o de guante blanco” y que lo mismo que hay un salario mínimo, tiene que haber un salario máximo.

-¿Cómo ve a IU?
-Al final de un proceso de muchas crisis, que duran años, porque en el seno de IU, casi desde su propia creación había dos corrientes. Una es la que configuró IU y anteriormente Convocatoria, que hablaba de un proceso de participación, que buscara alianzas con las clases medias. Y otra idea en IU, que está en su propio origen, es que no ha visto nada más que como posible aliado al PSOE. Ambas corrientes estuvieron pensándose y luchando en mi época, continuaron después y eso, en cierta medida, ha lastrado el desarrollo de un proyecto que a mí me sigue siendo interesante. Supongo que ya se saldrá de esa problemática.

-¿Qué es lo que quiere ‘Frente Cívico’?
-Tiene una vocación de unidad y para evitar resquemores y sospechas no hablamos de ir a elecciones. Donde haga falta alguien que ayude, que la gente se une en torno a programas para ir construyendo un contrapoder, allí estará alguien de Frente Cívico. Abogamos por subir el salario mínimo, equiparar la pensión mínima a éste y del control de los canales de comercialización. Un largo etcétera de medidas que son elementales y tienen soporte constitucional.  Lo que ocurre es que el poder en estos momentos es incapaz de cumplir la Constitución.

-¿Qué diferencias hay entre IU y Podemos?
-Podemos es un movimiento que ha surgido nuevo. Por tanto, no tiene la solera que tiene IU. Es decir, la experiencia, la estructura organizativa… También tiene IU una historia de lucha, de programas, de propuestas, pero Podemos ha tenido la gran sabiduría de conectar con la opinión pública, de la calle. Sobre todo con amplísimos sectores de las capas medias, a los cuales el discurso derecha e izquierda, en este momento, no le dice nada, pero sí le dice algo que habla de acabar con la corrupción, con la casta, con el poder económico y su manifestación, el bipartito. Ese lenguaje fresco ha sabido conectar con la gente, que lo estaba necesitando.

-¿Qué ideas de la nueva formación no le gustan?
-Creo que como está, está bien, igual que IU. ¿Qué habría que corregir? En la última asamblea se han dado cuenta de que hace falta una estructura organizativa, nervio. Nervio  como capacidad  de organización dirigir, de vertebrar, que la gente participe en los debates, pero de manera ordenada. Lo han detectado y están en esa fase.

-¿Es partidario de una alianza entre ambas formaciones?
-Soy partidario de un frente mucho mayor. Del frente que formaría la inmensa mayoría. En marzo de este año, en Córdoba, el Frente Cívico convocó a Equo, a Podemos, a IU, a Stop Desahucios. Hicimos unas jornadas y nos sentamos todos juntos… Para empezar, esa primera visión sigue siendo fundamental. Todos éstos que acabo de citar. Además, otro tipo de colectivos que crean que es conveniente unir a la mayoría del pueblo español en un programa de mínimos, más que una alianza de izquierdas. Es una alianza de la mayoría. Todos estos que he citado son elementos básicos de una alianza posible. No sé si probable.

-¿Teme que la formación de Pablo Iglesias acabe fagocitando a IU?
-No sé por qué. Quien nos lleve o quienes nos lleven a ese nuevo modelo me da igual. Hace mucho tiempo que tengo claro que las fuerzas políticas y sindicales son instrumentos para cambiar la realidad. Para mí, no es una cuestión de siglas. Soy de IU, miembro del PC, pero veo a todos los demás que acabo de citar como compañeros. Por tanto, no podría verlos nunca como enemigos.

-¿No le importaría, entonces, ver a Iglesias encabezando esa coalición?
-No me importaría que encabece una coalición aquel que haya conseguido el consenso en la base. Aquel que haya sido capaz de concitar los apoyos. Me da igual que sea Iglesias, como si es otra cosa. Como si es Alberto Garzón o cualquier otra persona. Si ha sabido concitar el apoyo de la inmensa mayoría, para mí es más que suficiente.

-Cambiando de asunto, ¿qué opina del escándalo de las tarjetas de Bankia? También ha salpicado a personas de IU…
-Me llevé un disgusto, aunque era de esperar que esto pudiera ser porque está surgiendo toda la podredumbre que se fue gestando en la Transición. Estamos ante un país que está transido de corrupción. Forma una segunda naturaleza de nuestra esencia. Éste caso de las tarjetas, que hay que sancionar y limpiar, está haciendo olvidar una cosa. Estos señores, con las tarjetas, trincaron un dinero, pero nadie recuerda ya que todos los españoles hemos puesto 24.000 millones de euros para sanear Bankia. Los señores Rato y los que han sido miembros de IU, que tienen que ser sancionados, que lo sean, pero no olvidemos tampoco a aquellos que están quitándole dinero al pueblo español y dándoselo a la banca privada. La sanean y después la privatizan.

-Ha dicho que lo mismo que hay un salario mínimo, tiene que haber un salario máximo y que detrás de un multimillonario, siempre está el robo…
-Detrás de las grandes fortunas está el robo, a mano armada o de guante blanco. A lo mejor la persona que tiene una gran fortuna ahora no ha robado. La ha recibido en herencia, pero detrás de las grandes fortunas está el expolio a los demás. Siempre, sin ninguna excepción. Hay que cerrar el abanico salarial. Estas diferencias abismales repugnan. Da náuseas contemplar cómo nos encontramos a alguien que tiene 400 euros y un señor que se permite ganar tres millones al año. Es indecente. En un país en el que yo gobernase, eso no podría ser. Sería suprimido.

-Por cierto, ¿qué le parece el escándalo Pujol?
-Para mí no es nuevo. Hace 20 años dije lo que ha aparecido ahora. Dije, por ejemplo, que cuando Pujol se sentía atacado, se envolvía en la bandera catalana. En el año 94 estaban Casinos de Cataluña, Planas de Mont, Prenafeta, lo del Correo de Barcelona y la Banca Catalana, donde laJusticia española no ejerció como tal. Se vendió a los poderes económicos. Mis fuentes de información salían de los corrillos en el Congreso de los Diputados. Los diputados del PSOE y otros nos contaban todas estas cosas de Cataluña y yo las dije. Me pusieron verde desde el secretario general de los socialistas de Cataluña, el propio Pujol, Felipe González, Iniciativa per Catalunya, gente de IU… Sin embargo, ellos sabían perfectamente que era verdad. ¿Qué ocurre? Que ésta es una sociedad hipócrita.

-¿Qué cree que pasará el 9-N y cómo actuaría usted ante el problema catalán?
-Humo, paja, nada. Desde hace mucho tiempo vengo hablando del Estado federal y del derecho de libre determinación, del que quiero puntualizar que está reconocido por el reino de España. Es un hecho incuestionable. El 27 de julio de 1977, Adolfo Suárez, en nombre del Reino de España, firmó los pactos de las Naciones Unidas, en cuyo artículo 1 se reconoce el derecho de libre determinación de los pueblos. Dice que se reconoce el derecho de libre determinación incluso para los territorios en régimen de administración colonial o fideicomiso. La partícula incluso significa además. Eso es un problema. Un problema que la Transición intentó solucionar y dijo que en España hay nacionalidades y regiones. Pero no dijo quiénes eran. Y nacionalidad es lo mismo que nación. Ahora bien, los pueblos tienen derecho a hablar, pero estamos también formando parte de un Estado donde tienen que opinar los demás. Hace falta establecer una negociación. Ellos no quieren irse de España. Quieren el estatus de Estado Libre Asociado, pero no son capaces de decirlo.

-¿Qué piensa de Artur Mas?
-Es como el que en una mesa de póker echa un farol. Hay riesgo de que se lo acepten, que se lo tenían que haber aceptado hace tiempo porque lo que ha tenido en frente, el señor Rajoy, es un poco Don Tancredo.

-¿Cómo califica la actuación del Ejecutivo central en este asunto?
-De esperar a que todo se pudra. Es una práctica de Rajoy, que es gallego. Gallego en el mejor de los sentidos. Aunque fracase el plan de Mas, una parte importantísima de la población catalana ha sido enfadada, cabreada, y eso no se va de la noche a la mañana. Está ahí latiendo, esperando un  momento oportuno para saltar. Rajoy ha hecho más nacionalistas que Artur Mas.

-¿Y de Pedro Sánchez qué opina? 
-Estoy esperando que opine qué es el Estado, qué piensa de las diputaciones, de la UE actual…. Que por lo menos vea uno que tiene una visión global.

-¿Le recuerda a Zapatero?
-Zapatero es un producto único e irrepetible. Zapatero es una rara flor, como la canción ‘Edelweiss’, de ‘Sonrisas y Lágrimas’.

 -¿Y qué le parece el presidente del Gobierno?
-Es un poco Don Tancredo. El problema es que los españoles todavía quieren creer que votando a una sola persona y dejándola después solita frente a los poderes económicos, se va solucionar el problema. Todavía piensan que hay que votar a un hombre o una mujer que nos de la solución. Se equivocan.

-¿Ve a PP y PSOE parecidos?
-Están en la misma orilla. No son iguales, pero sí están haciendo lo mismo. Hacen la misma política. Al cien por cien no, pero a un 98 por ciento, sí.

-A su juicio, ¿qué necesita España para reflotar?
-Un paso por la realidad y por la catarsis. Somos un país que está empezando a agitarse, pero son esas minorías que no se cansan, que están en manifestaciones. Una minoría de chalados, con todo el cariño, está luchando, mientras que una inmensa mayoría está viendo la Champions League y diciendo ‘que me lo arreglen’. Debe saber este pueblo nuestro que hasta que no decidan echarse a la calle en torno a un proyecto, no hay solución. Los chalados, a los cuales yo pertenezco, seguiremos luchando.

domingo, 26 de octubre de 2014

Calendario de acciones del FCSM Málaga: Semana del 27 de octubre al 2 de noviembre

Os pasamos las acciones que como FCSM Málaga desarrollaremos durante esta semana, con sitio, fecha y hora, para que de un vistazo podáis ver donde os viene mejor participar y colaborar.
Sería muy interesante saber con antelación quien está interesado en cada acción, por lo que os rogamos nos comuniquéis si tenéis intención de acudir a alguna de las convocatorias o si tenéis alguna duda sobre alguna de ellas.

- mar,
​28 de octubre, 10:00 – 12:00. Lugar: Oficina del INEM de Gamarra.
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​​
Recogida de firmas para la ILP por la Renta Básica.
​- mar,
​28 de octubre, 18:00 – 20:00. Lugar: Agrupación Marcelino Camacho, c/ Cerrojo, 40.15ª Asamblea del Movimiento Dignidad.
- mie, 29 de octubre, 10:00. Lugar: Ayuntamiento de Vélez Málaga.
Presentación ante la prensa de la moción al pleno del Ayuntamiento de Velez Malaga sobre la ILP de la Renta Básica
- jue, 30 de octubre, 10:00 – 12:00. Lugar: Oficina del INEM del barrio de la Paz. Recogida de firmas para la ILP por la Renta Básica.
- jue, 30 de octubre, 10:00. Lugar: Ayuntamiento de Mijas. Presentación de la moción a favor de la ILP de la Renta Básica y recogida de firmas. 
- vie, 31 de octubre, 10:00. Lugar: Ayuntamiento de Vélez Málaga.
Presentación de la moción a favor de la ILP de la Renta Básica y recogida de firmas.

viernes, 24 de octubre de 2014

Las Marchas de la Dignidad piden al padre de Mafalda que renuncie al Príncipe de Asturias

“Querido Quino, le pedimos que el viernes cruce el cordón policial y venga con nosotros a reclamar una sociedad más justa y democrática” reza una carta abierta de ‘Somos Reales’ dirigida al dibujante argentino"




El humorista gráfico Joaquín Salvador Lavado Tejón, Quino, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.- EFE

Daniel Martín
Público

El dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado, más conocido como ‘Quino’, ha sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades como reconocimiento al “enorme valor educativo” de su obra. La creación mas conocida del dibujante es la tira de prensa de humor gráfico ‘Mafalda’.

Las Marchas de la Dignidad que se reunirán mañana a más de 3.000 personas frente al Teatro Campoamor donde se entregan los premios para pedir un cambio social. Esta organización pide a Quino que “cruce el cordón policial y venga con nosotros a reclamar una sociedad más justa y democrática”.
La petición al dibujante se ha hecho a través de una carta abierta en la que explican la situación social que padece España. El documento también expone que “la entrega de estos galardones es la fiesta anual de esa élite económica y política que está arruinando nuestro país”.

“No queremos que Mafalda acuda a ese macroevento de la casta”  Por ello, los autores de la carta aseguran que “el espíritu rebelde e insumiso de Mafalda” no tiene nada que ver con “esa banda de ladrones y corruptos que el 25 de octubre le aplaudirán cínicamente en el Teatro Campoamor” y piden al dibujante que se solidarice con las protestas. “No queremos que Mafalda acuda a a ese macroevento de la casta”, sentencia Diego Díaz, uno de los impulsores de la propuesta.

Las Marchas de la Dignidad denuncian que el 27% de nuestros niños y niñas viven bajo el umbral de la pobreza según datos de UNICEF. Por eso piden al padre de Mafalda que no acepte premios de una fundación que tiene al Banco Santander “como principal patrono” al considerar que éste es uno de los principales causantes de esta situación.




Manifestantes de ‘Somos Reales’ portan carteles que rezan “Mafalda no es princesa, es feminista” al tiempo que llevan caretas del personaje.

Interior blindará Oviedo ante las Marchas de la Dignidad 

Interior tiene previsto reforzar el dispositivo policial entorno a la ceremonia respecto al desplegado en años anteriores. La intención de los colectivos que integran las Marchas de la Dignidad de dar un ‘caluroso recibimiento’ a Felipe VI en sus primeros premios Príncipe de Asturias como rey ha motivado esta decisión.
Más de 3.000 personas de 26 territorios de todo el Estado se desplazarán a Oviedo para manifestarse frente al Teatro Campoamor. Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias han confirmado a Público que se multiplicará el número de unidades de intervención para preservar la seguridad ante la multitudinaria manifestación.

A pesar de que la marcha fue autorizada por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias después de que la Delegación del Gobierno intentara ilegalizarla, las autoridades siguen poniendo trabas a los manifestantes. En esta ocasión han prohibido que las columnas se reúnan en el Paseo de los Álamos al llegar a Oviedo. Por lo tanto, las marchas se han visto obligadas a concentrarse a un kilómetro del Teatro Campoamor, dónde se manifestarán a partir de las 17:00.

El Ministerio de Interior ha enviado a un grupo de información de la Policía Nacional especializado en ‘movimientos sociales de ideología radical’ desde Madrid con el objetivo de controlar a los manifestantes.

miércoles, 22 de octubre de 2014

"El pueblo que queremos" Intervención de Ginés Fernández


 Intervención de Ginés Fernández, representando al Frente Cívico Somos Mayoría, en el acto de convergencia de la caseta de la plataforma ciudadana "El pueblo que queremos" en las fiestas de Las Rozas 2014 (fiestas rojeñas 2014)

lunes, 20 de octubre de 2014

Entrevista a Héctor Illueca en Rebelión

Salvador López Arnal
Rebelión

 
Inspector de Trabajo y Seguridad Social, Doctor en Derecho y activista incansable por los derechos sociales, Héctor Illueca ha desarrollado en estos últimos tiempos una intensa actividad orientada a la presentación y consolidación del Frente Cívico Somos Mayoría. Es autor de numerosos artículos y libros y prologuista de un libro imprescindible: Manuel Monereo y Enric Llopis, Por Europa y contra el sistema euro, Barcelona, El Viejo Topo. En su texto de presentación –“El regreso del Estado”- se centra nuestra conversación.
***
Te pregunto por tu prólogo, por tu magnífico prólogo al libro de conversaciones entre Enric Llopis y Manuel Monereo –Por Europa y contra el sistema euro- que ha publicado El Viejo Topo. Su título: “El regreso del Estado.” ¿El Estado tiene que regresar? ¿Es bueno que regrese?
Veamos. En mi opinión, la principal victoria ideológica obtenida por el neoliberalismo fue instalar en la sociedad la convicción de que el Estado y la esfera pública constituyen una fuente de ineficiencia y corrupción, mientras el mercado y el sector privado se presentan como el súmmum de la racionalidad económica. Este argumento ha sido utilizado para arremeter contra el Estado y justificar todo tipo de privatizaciones, desregulaciones y liberalizaciones, con las consecuencias que ya conocemos. Indudablemente, había mucha retórica en este mensaje, que apenas podía ocultar la intervención selectiva del Estado para propiciar una gigantesca redistribución de la riqueza en detrimento de las clases populares y trabajadoras. Pero desde el punto de vista ideológico, la satanización del Estado y la diatriba permanente contra el sector público constituyen un aspecto nuclear del proyecto neoliberal y un factor explicativo de su predominio cultural.
En este contexto, hablar del “regreso del Estado” significa constatar que el neoliberalismo ha provocado una grave dislocación social y ha multiplicado las demandas populares, reclamando la intervención urgente del Estado para atender necesidades impostergables en casi todos los ámbitos: la nacionalización de la banca y la creación de una banca pública; una política de inversiones públicas para diversificar y renovar nuestra capacidad productiva; una reforma fiscal progresiva que permita la expansión del gasto público en sanidad, educación y otros servicios sociales; el reparto del empleo para combatir el paro; el incremento del SMI o la implantación de una renta básica para compensar las brutales desigualdades que nos ha dejado el neoliberalismo. En definitiva, se trata de iniciar una trayectoria de crecimiento diferente caracterizada por la intervención pública en la economía, la colaboración de un sistema bancario público y el respeto al principio de sostenibilidad ecológica. A eso me refiero cuando hablo del “regreso del Estado”.
Abres con una cita del Machado de Juan de Mairena, la de los ojos abiertos. Con tus ojos más abiertos y en diez líneas como máximo, ¿cómo ves la situación en esta Europa neoliberal?
Con una mezcla de esperanza y de preocupación. La construcción del mercado único ha provocado una guerra comercial que ha devastado las economías de los países periféricos, provocando la mercantilización acelerada de todas las esferas de la vida social. Estamos ante una catástrofe social que ha desgarrado el continente europeo, engendrando un doble movimiento de respuesta para resistir los efectos del mercado autorregulado: por una parte, el avance de la izquierda y de los movimientos sociales en países como Grecia o España, que supone un motivo de ilusión y de esperanza para muchísima gente; por otra, el ascenso de la extrema derecha en países como Francia, que debe contemplarse con preocupación. Lo importante es comprender que constituyen dos caras de un mismo proceso: la respuesta de la sociedad para resistir los efectos más nocivos del mercado único autorregulado, en un contexto de profunda crisis de legitimidad de los partidos y del sistema político en su conjunto.
Señalas en el primer punto de tu presentación que las tesis de Milton Friedman son el referente más importante de la teoría política monetarista, que a su vez orienta e inspira la política económica adoptada en muchos países del mundo y especialmente en la UE. ¿Es así? ¿Friedman, hablas también de Hayek, es un referente de la actual política económica europea? ¿Hay consistencia en su tesis (aparente o real) de separación absoluta de la política y de la economía?
Milton Friedman y Friedrich Hayek son, junto a Robert Nozick, los principales exponentes del pensamiento neoliberal. Más allá de las diferencias que existen entre ellos, les une su compromiso con un mercado libre de interferencias estatales que se aproxime lo más posible al “laissez-faire” de Adam Smith. En realidad, se trata del viejo capitalismo despojado del ropaje keynesiano, que pretende erradicar cualquier atisbo de intervencionismo y entregarse abiertamente al proyecto liberal de un mercado autorregulador. Pues bien, eso es la Unión Europea: un marco político que reduce a la mínima expresión la gestión de la economía a través de las políticas macroeconómicas y despoja a la soberanía popular del control sobre la economía. La desaparición de las monedas nacionales, la creación de un Banco Central Europeo independiente y la disciplina fiscal establecida en el Tratado de Maastricht definieron un espacio económico a salvo de interferencias políticas y una institucionalidad amarrada a un capitalismo desbocado. Cuando hablo de “interferencias” políticas me refiero, obviamente, a “interferencias” democráticas. En el contexto europeo, el verdadero dilema no se plantea entre el mercado y el Estado, sino entre el mercado y la democracia. La democracia es el auténtico objetivo del ataque neoliberal contra el Estado que ha supuesto el proceso de construcción europea.
Por cierto, ¿de qué deberíamos hablar? ¿De Europa o de la Unión Europea?
Hay un europeísmo débil que insiste en identificar las dos cosas y presenta este desastre como la única Europa posible. No es más que un artefacto publicitario. La actual Unión Europea es la antítesis de los principios que tradicionalmente se han asociado a la idea de Europa. El Tratado de Maastricht y el euro no tienen nada que ver con los valores emanados de la Ilustración que fueron instituidos por la Revolución Francesa. Al contrario, se trata de una nueva colonización caracterizada por la hegemonía alemana que atenta contra el progreso social y amenaza la diversidad cultural de Europa. Aunque a alguno se le erice el pelo, la actual Unión Europea es capaz de destruir Europa y reeditar las páginas más negras de nuestra reciente historia. Por eso el título del libro de Monereo y Llopis me parece tan bien traído: “Por Europa y contra el sistema euro”.
El imperio del mercado, afirmas, es la consagración de la ley del más fuerte, el darwinismo social sin máscaras. Déjame insistir en este nudo. ¿Es esa la cosmovisión social que impera en la UE actual?
En efecto. La construcción europea no se limita al establecimiento de un mercado unificado, sino que apunta a la conformación de una sociedad de mercado. Debemos a Karl Polanyi, el gran historiador de la economía, la formulación original de este concepto, que designa una sociedad plenamente mercantilizada en la que los derechos sociales aparecen fagocitados por el mercado, abocando al desamparo a millones de trabajadores. Como he dicho antes, en Europa, y muy especialmente en los países del sur, esta transición se está produciendo por la vía de neutralizar las capacidades de intervención pública en la economía, convirtiendo a nuestros pueblos en rehenes del mercado autorregulado. La capitulación del Estado social y la mercantilización de las relaciones sociales alumbran un darwinismo social despiadado que selecciona a los más aptos en detrimento de los más débiles: parados, pensionistas, enfermos, trabajadores precarios… El resultado es un paisaje aterrador caracterizado por una precariedad galopante, obscenas desigualdades sociales y un dramático aumento de la pobreza.
¿Hay o no hay democracia en la UE actual? ¿No hubo elecciones hace pocos días? Luego, dicen algunos, la UE es una “cosa”, sistema o régimen democrático.
La Unión Europea es la negación de la democracia. El poder económico se ha sacudido el control de los parlamentos nacionales, sustrayendo a la soberanía popular las decisiones económicas fundamentales. Trataré de explicarlo con un ejemplo: la revalorización de las pensiones con arreglo al IPC no se cuestionó seriamente hasta que las instituciones comunitarias empezaron a exigir recortes drásticos en materia de política social. Ningún gobierno se habría atrevido a derribar este baluarte de no mediar el chantaje de la troika comunitaria. Ningún partido lo había propuesto hasta entonces, por más que algunos acariciasen la idea desde hacía tiempo. ¿Qué sentido tiene hablar de democracia cuando nuestra capacidad de regir la realidad social y económica ha sido violentamente confiscada? ¿Podemos hablar de soberanía cuando la política económica ha sido sustraída a cualquier proceso de decisión democrática? La convocatoria rutinaria de procesos electorales apenas disimula la abolición soft del sufragio universal que se ha producido en Europa.
Puestos en el tema electoral: ¿qué te sugieren los resultados de las elecciones europeas del 25M?
Confieso que viví esa noche con mucha alegría. Los buenos resultados cosechados por Izquierda Unida y la irrupción de Podemos evidencian que el movimiento popular ha adquirido una capacidad inédita para construir una alternativa política capaz de derrotar al bipartidismo. En los últimos años los movimientos sociales han exhibido una creatividad impresionante y han acumulado fuerza social y política. Si me lo permites, junto a los resultados electorales me gustaría destacar dos aspectos que me parecen muy importantes
Te permito desde luego.
El primero, la gigantesca movilización del pasado 22 de marzo, que involucró en su dinámica a amplios sectores sociales movilizados y politizados; el segundo, que una organización como el Frente Cívico, con implantación en todo el Estado, ha asumido la bandera de la recuperación de la soberanía, planteando abiertamente la necesidad de salir del euro para superar la crisis económica. Estos hechos, unidos al avance electoral de las posiciones democráticas, hacen pensar que estamos ante una oportunidad única para iniciar un proceso constituyente que alumbre un nuevo Estado republicano, plurinacional y democrático, que refleje un nuevo equilibrio de poder entre las clases.
Citas en tu escrito una reflexión de Manuel Monereo: “El soberano actual de la Europa del euro son los poderes económicos y las constituciones de los países del Sur (Grecia, Portugal, España, parcialmente Italia) han sido de facto suspendidas.” Un comentario de texto: ¿Qué poderes económicos son esos? ¿Por qué vías y procedimientos consiguen su dominio?
Monereo alude certeramente a la intervención de poderes fácticos que dominan la vida pública corrompiendo a la clase política: bancos, grandes empresas, grupos de presión… La corrupción constituye un elemento inseparable del proyecto neoliberal, atravesando todas las estructuras del Estado mediante diversas formas de parasitismo. Compromete a todos los partidos y organizaciones que sustentan el sistema neoliberal bipartidista: PP, PSOE, CIU y PNV. El espectáculo que venimos contemplando en España resulta tan obsceno como previsible: cuando finaliza el acto electoral, los poderosos van por la otra ventanilla a exigir sus prebendas, mientras los políticos se aprestan a gobernar en su beneficio. Por utilizar la expresión de Monereo: la corrupción es el instrumento que permite gobernar a los que no se presentan a las elecciones.
Ahora bien, conviene apuntar que el poder económico no constituye la única instancia que influye y controla la política europea.
¿Y cuáles son los otros poderes, las otras instancias?
El Tratado de Maastricht y la aparición del euro han hecho emerger otros poderes soberanos detentados por las grandes potencias europeas, singularmente Alemania, que no están controlados por los mercados y ejercen un poder materialmente constitucional, con capacidad para imponer reformas sustanciales en las constituciones de otros países. Te recuerdo que la crisis de la deuda soberana fue auspiciada por Alemania y por el Banco Central Europeo, creando las condiciones para desmantelar el Estado social mediante planes de ajuste impuestos a los países del sur de Europa. Hasta que no se reformó el artículo 135 de la Constitución Española, Mario Draghi no anunció la intervención del BCE en los mercados secundarios de deuda para estabilizar la prima de riesgo. Eso se llama chantaje.
Creo que sí, que se le llama así. ¿Constituciones en suspenso? ¿Qué significa eso que “de facto” están suspendidas? ¿Qué tipo de sistema político rige entonces en nuestros países?
Significa que asistimos a una involución política en la que el constitucionalismo social de posguerra está siendo materialmente desplazado por un nuevo orden que pone en cuestión el control democrático de la economía y la existencia de derechos sociales. Significa que vivimos un estado de excepción en el que los poderes fácticos a los que me refería están subvirtiendo los fundamentos del Estado Social de Derecho y pervirtiendo la idea de democracia social. Significa, en definitiva, la emergencia de un nuevo constitucionalismo de matriz neoliberal que otorga todo el poder al mercado y constituye una amenaza para la supervivencia de la democracia tal y como la hemos conocido hasta ahora.
Te pregunto ahora por la Unión Europa y las colonias
Cuando quieras.
Nos habíamos quedado en este punto, en temas coloniales. ¿La Unión Europa es una nueva colonización? ¿Quiénes son o somos las colonias? ¿La relación España-Alemania es la misma o similar que la que había entre Cuba y España en el XIX? ¿No exageras?
Ciertamente, la relación entre centro y periferia que se desarrolla en la Unión Europea no ha sido impuesta por los países ricos mediante una guerra de agresión. Si te refieres a eso con tu pregunta, acepto la matización y reconozco que el asunto es mucho más complejo. Ahora bien, es indiscutible que la unificación monetaria ha profundizado las asimetrías productivas que existían en Europa, situando a las economías pobres de los países mediterráneos en una relación de dependencia con respecto a las economías fuertes, especialmente la alemana. En este contexto, los países del centro acumulan excedentes comerciales en el mercado europeo y se benefician de una nueva división del trabajo que redunda en perjuicio de la periferia. En este sentido, se trata de una relación de naturaleza colonial que se ha desarrollado siguiendo el esquema típico del capitalismo. Una situación caracterizada por la hegemonía alemana y la subordinación de las economías periféricas a partir de una específica división del trabajo. Por decirlo gráficamente: el mercado único europeo se ha convertido en una reserva de caza en la que las economías fuertes aplastan implacablemente a las débiles. Es la ley de la selva.
Pero no sólo eso. La humillante sumisión de las élites domésticas en el curso de la integración europea certifica que se trata de un proceso colonial. Nuestras clases dirigentes han renunciado a cualquier proyecto nacional de desarrollo que se aparte de los designios de la potencia alemana. Al aceptar los dictados de la troika, asumen su incapacidad de afrontar un camino independiente para sus respectivos países y sellan una relación de dependencia semejante a la que se produce en el proceso de colonización clásico. Monereo llama a esto “Vichy global”: una alianza entre el Estado alemán y las burguesías del sur de Europa para liquidar los derechos sociales, constitucionalizar el neoliberalismo y propiciar la sobreexplotación de los trabajadores.
La troika, de la que se habla y hablas, engloba al BCE, la Comisión y el FMI. ¿Pero qué pinta el FMI, que no es una organización digamos europea, en esta merienda de trabajadores y afines?
Pinta más de lo que parece. Y tiene una enorme carga simbólica. La crisis económica está siendo utilizada para imponer en nuestro continente las recetas económicas del Consenso de Washington, que sumieron a América Latina en el pozo de la depresión y el subdesarrollo . El modus operandi es muy conocido al otro lado del charco. La crisis ha provocado un grave deterioro económico en determinados países europeos, requiriendo el establecimiento de un mecanismo de estabilización por parte de la Unión Europea para salvaguardar su solvencia financiera. La participación del FMI en este mecanismo es suficientemente elocuente de las verdaderas intenciones de la Unión Europea: conceder préstamos a los países en dificultades, condicionando su desembolso al cumplimiento de determinadas condiciones de política económica y a la aprobación de un plan de ajuste por parte del Estado que solicite la ayuda. En definitiva, una burda emulación de los procedimientos utilizados por el FMI para extender el neoliberalismo en América Latina.
Te cito: “El liberalismo económico oculta una vocación autoritaria que conduce inexorablemente hacia el autoritarismo político”. ¿Todo liberalismo? ¿Dónde observas este autoritarismo político?
Yo creo que el liberalismo está atrapado en una paradoja que no puede resolver. La preponderancia del mercado en la realidad social exige la constitución de un orden político tendencialmente autoritario para asegurar la obediencia de la población. Las evidencias de ello son abrumadoras: ocurrió en América Latina durante el siglo XX y ahora está pasando en Europa. Los planes de ajuste estructural sólo pueden imponerse a base de represión y despotismo político para sofocar la oposición de los trabajadores. Curiosamente, eso nunca ha representado un problema para los ideólogos del neoliberalismo. Friedman y Hayek lo admitían con una naturalidad asombrosa, la misma que ahora exhiben los voceros del Gobierno al anunciar la reforma del Código Penal o al postular una regulación restrictiva del derecho de huelga. Eduardo Galeano lo expresaba gráficamente cuando decía que, para dar libertad al dinero, había que encarcelar a la gente.
¿Qué tipo de Estado quieres que regrese? ¿El Estado no era el consejo de administración de los negocios de la burguesía? ¿Ya no es eso?
Hay cierta tendencia en la tradición marxista a considerar reductoramente el Estado como un simple instrumento de dominación política controlado por la burguesía. Ciertamente, el Estado expresa un determinado pacto de dominación entre la clase dominante y sus aliados para construir un bloque histórico que ejerza la hegemonía sobre el conjunto de la sociedad. Pero ello no agota la complejidad del problema. El Estado también es un escenario de confrontación y lucha entre distintos sectores sociales portadores de proyectos conflictivos en un determinado marco de organización política y social. Desde este punto de vista, el Estado aparece como un actor político sumamente complejo que dispone de una relativa autonomía para intervenir en los conflictos sociales. Me parece legítimo reclamar un nuevo Estado que refleje el impulso democrático de las clases populares y ofrezca una salida progresista a la crisis que está atravesando el país. Se trata de construir un nuevo Estado que reequilibre la economía a favor del Trabajo y garantice la soberanía popular mediante instrumentos como el referéndum o la revocabilidad de los mandatos, entre otros. Sólo así liberaremos la política de los mercados.
La pregunta del millón: ¿reformar la UE o salir de la UE?
Este debate se le ha atravesado a la izquierda desde hace más de veinte años. Por aquel entonces, sectores importantes de la izquierda y del movimiento sindical defendían un sí crítico a la Europa de Maastricht y ensalzaban las ventajas que obtendría nuestro país en el marco de la Unión Europea. Salvando las distancias, el debate actual se parece mucho al que teníamos entonces: se critica la disciplina presupuestaria o la fragmentación de la política fiscal y se defiende la reforma de la eurozona, en la perspectiva de un “euro bueno” que amortigüe los efectos más nocivos de la unificación monetaria. En mi opinión, se trata de una quimera que ha paralizado durante décadas a buena parte de la izquierda y del movimiento sindical. La inexistencia de un Estado en la zona euro no es el resultado de una equivocación o de una reflexión errónea, sino consecuencia de la jerarquía de poder que rige el proceso de construcción europea, dominado por los países de la zona central y muy especialmente Alemania. Guste o no guste, la Europa neoliberal se ha construido a partir de una jerarquía de estados, y cualquier reforma posible debe respetar la estructura de poder existente. En mi opinión, cualquier agenda política que pretenda romper realmente con el neoliberalismo, incluso en un sentido reformista, debe plantearse en serio la salida del euro y enfrentarse a la Unión Europea como tal. Lo demás es marear la perdiz.
La segunda pregunta también millonaria: ¿hay que pagar o no hay que pagar la deuda?
Rotundamente, no. El pago de la deuda es incompatible con cualquier proyecto democrático y progresista. Y no lo digo yo, sino economistas de plena solvencia como Ignacio Álvarez, Juan Laborda o Bibiana Medialdea. El montante de la deuda es impagable y el Estado se enfrenta a la necesidad de realizar una profunda reestructuración de la misma. Hay que decretar la suspensión de pagos y realizar una auditoría pública para asegurar una quita sustancial que evite el estrangulamiento de la economía. Especialmente, considero que deberían declararse ilegítimos los compromisos contraídos por el Estado en el rescate del sistema financiero, que han supuesto una obscena socialización de las pérdidas sufridas por la banca en sus aventuras especulativas.
La tercera gran pregunta que son varias al mismo tiempo: ¿hay que salir del euro? ¿La izquierda debe agitar en ese sentido? ¿El escenario no sería peor aún si emprendiéramos esa aventura? ¿Solos? ¿En compañía de quiénes? [1]
Llegados a este punto, la única salida progresista para nuestros pueblos consiste en recuperar el control de la soberanía y desengancharse del euro en el marco de un desplazamiento del poder económico y social hacia el Trabajo. En esto coincido con Costas Lapavitsas y Frédéric Lordon. La salida del euro es la única forma de escapar del holocausto social provocado por las políticas neoliberales. En primer lugar, se trata de devaluar la moneda para mejorar la balanza comercial y recuperar competitividad, aliviando la presión que el ajuste interno está imponiendo a las clases populares de nuestro país. Pero no sólo eso. Si la salida del euro no va acompañada de un profundo cambio político y social que incluya el impago de la deuda soberana, no habremos avanzado gran cosa. En el fondo se trata de desbordar los límites impuestos y atreverse a plantear una ruptura radical con los obstáculos que impiden el avance de un programa de transformación social. Como he dicho antes, la clave es situar al Estado en el puesto de mando de la economía y definir una estrategia económica que permita construir una sociedad más justa e igualitaria.
Por supuesto, sería deseable que la salida del euro fuese un proceso consensuado y relativamente controlado, pero no tengo muchas esperanzas a este respecto.
¿Por qué?
Alemania no cederá. El euro le interesa mientras sirva para restaurar su centralidad geopolítica a costa de los países del sur de Europa. De otra forma tomaría las de Villadiego. Por tanto, todo hace pensar que el euro se encamina hacia una crisis terminal y sin retorno, probablemente traumática. Es urgente establecer relaciones de solidaridad con los pueblos del sur de Europa que permitan impulsar una alternativa general para romper con la Europa de Maastricht. Hay que plantear la necesidad de abolir el euro y regresar a las monedas nacionales como condición indispensable para construir fórmulas de cooperación económica entre los países de la cuenca mediterránea. Sea como fuere, no hay duda: es la hora de salir del euro y recuperar la soberanía.
¿Qué destacarías de la posición que mantiene Manuel Monereo a lo largo de la conversación?
Su capacidad para ofrecer una visión panorámica del conjunto de contradicciones presentes y actuantes en Europa y en el mundo. Monereo concibe esta fase histórica como un centro de anudamiento en el que se produce una acumulación inédita de crisis en todos los ámbitos: crisis económica, ecológica, geopolítica… Se trata de fenómenos diversos, pero están entrelazados y se refuerzan mutuamente. Monereo es capaz de ver la trabazón estructural de todos estos procesos. La conversación es un relato formidable sobre el pasado, el presente y el porvenir de Europa.
Por cierto, ¿sabes cómo consigue Monereo leer tanto y pensar tan bien y con su propia cabeza?
Yo también me lo pregunto. Ojalá lo supiera.
Por cierto también, ¿descansa algún día a alguna hora Enric Llopis? Aparte de un enorme articulista, es uno de los mejores entrevistadores que he conocido nunca.
Comparto tu apreciación y espero que descanse lo suficiente. Es un periodista culto y un gran comunicador. El éxito del libro debe mucho a su capacidad de divulgación.
Gracias por tus palabras y por tu magnífico escrito de presentación a un libro que todos y todas debemos leer. ¿Quieres añadir algo más?
Darte las gracias por haberme hecho pensar en estos asuntos. Ha sido un placer.
Nota del editor:

[1] Un comenatario de Ignacio Sotelo: “Hans-Werner Sinn, uno de los economistas alemanes de mayor prestigio, comparte la opinión del pequeño grupo español de economistas de izquierda de que, dentro de un euro supervalorado, acorte con los intereses de los países del Norte, España no tendría otra salida, al no ser competitiva, que romper con el euro. Mientras no lo haga, su destino podría ser una larga fase de congelación económica con un desempleo masivo de larga duración” (Ignacio Sotelo, “La oposición del euro”, El País, 7 de octubre de 2014)

domingo, 19 de octubre de 2014

Calendario de acciones del FCSM Málaga: Semana del 20 al 26 de octubre

Os pasamos las acciones que como FCSM Málaga desarrollaremos durante esta semana, con sitio, fecha y hora, para que de un vistazo podáis ver donde os viene mejor participar y colaborar.
Sería muy interesante saber con antelación quien está interesado en cada acción, por lo que os rogamos nos comuniquéis si tenéis intención de acudir a alguna de las convocatorias o si tenéis alguna duda sobre alguna de ellas.

- mar,
​21​
​​ de octubre, 10:00 – 12:00. Lugar: Oficina del INEM de Gamarra.
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​​
Recogida de firmas para la ILP por la Renta Básica.
​- jue, 23 de octubre, 10:00 – 12:00. Lugar: Oficina del INEM del barrio de la Paz. Recogida de firmas para la ILP por la Renta Básica.
- jue, 23 de octubre, 17:45 – 20:00. Lugar: Centro de Recursos Participativos (detrás de la comisaría de la Avda de Andalucía). Asamblea del FCSM Málaga.
- vie, 24 de octubre, 11:00 – 13:00. Lugar: Plaza de la Luz.Acción "la vida es una tómbola" y
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recogida de firmas para la ILP por la Renta Básica.​​​​
- vie, 24 de octubre, 19:00 – 21:00. Lugar: ASPA en calle Juan de la Encina.Reunión de la Plataforma Malagueña por la Renta Básica.
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sábado, 18 de octubre de 2014

Asamblea del FCSM Málaga jueves 23 de octubre a las 17.45h en el Centro de Recursos Participativos

Os convocamos para la próxima asamblea del FCSM Málaga que se celebrará el JUEVES 23 de octubre a las 17.45h en el Centro de Recursos Participativos, tras la comisaría central de la Avenida de Andalucía. El orden del día será:

- Debate sobre la documentación enviada desde la Mesa Estatal para la próxima Coordinadora Estatal del 8 de noviembre en Madrid. La documentación puede encontrarse aquí
- Preparación del viaje a la Coordinadora Estatal.
- Información sobre la asamblea andaluza del Movimiento Dignidad.
- Preguntas y propuestas.

Os esperamos a tod@s.