jueves, 10 de abril de 2014

El Frente Cívico apoya que la Dignidad se mantenga en Córdoba

El pasado martes 8 de abril, el juez de instrucción José Luis Rodríguez Lainz, titular del Juzgado de Instrucción 4 de Córdoba, atendió la demanda de medidas cautelares solicitada por Fiscalía y Ayuntamiento y estableció un plazo de un mes para el desalojo del Colegio Rey Heredia de Córdoba, sede de la “Acampada Dignidad”.

Durante seis meses, en el centro se vienen realizando diversas actividades sociales y culturales, desde un comedor social, que atiende a 100 personas diariamente, hasta talleres de formación y educativos. La Acampada Dignidad se ha convertido en un punto de encuentro y esperanza para todos aquellos que están sufriendo la dura situación socioeconómica en la que se encuentra Córdoba y todo el país.

Ante esta decisión judicial, el Frente Cívico “Somos Mayoría” (FCSM) muestra su total apoyo y solidaridad con los compañeros y compañeras que con su determinación, esfuerzo y trabajo colectivo han dado un ejemplo de lucha y generosidad. Sabiendo que, sea cual sea la decisión que adopten democráticamente, su trabajo continuará, pueden contar con todo el apoyo del FCSM para ello.

Lamentablemente, la ejecución del auto del juez de instrucción provocará un enorme daño a los cientos de usuarios del comedor social, las clases particulares para niños, los talleres formativos y tantas otras actividades sociales, reconocidas en la propia comunicación del juzgado.

El FCSM muestra su rechazo a la interpretación del magistrado, el cual, aun admitiendo el beneficio social de las actividades de la Acampada Dignidad y considerarlas “loables” y “necesarias”, hace prevalecer el derecho a la propiedad privada de un Ayuntamiento que mantiene abandonado el inmueble desde hace dos años. Nada importa que el Ayuntamiento sea una entidad pública cuya obligación es la atención a todos los ciudadanos, incluidos aquellos que acuden a comer al Rey Heredia todos los días. Nada importa, como en tantas otras ocasiones, que la Constitución comience definiendo a nuestro Estado como Social y de Derecho. Una vez más, observamos que el segundo de estos adjetivos es el fundamental cuando el derecho
que se invoca es privado y beneficioso para unas pocas manos.

Igualmente, el FCSM condena la actitud del Ayuntamiento de Córdoba, al solicitar el desalojo cautelar de un inmueble de propiedad pública que está siendo utilizado para una finalidad social, lo cual es de su competencia, sin anunciar el fin al que pretende destinarlo. Si la corporación municipal tuviera la intención de hacerse cargo de las actividades que hasta ahora se han desarrollado, estaría justificado el gasto de recursos en la demanda presentada. Pero según se desprende de la actuación del Ayuntamiento, y se explica en el Auto, parece que el objetivo es impedir que la sociedad civil pueda organizarse y autogestionar sus propias necesidades ante la dejación de los poderes públicos.

Por último, hacemos un llamamiento a toda la ciudad de Córdoba, para que preste su apoyo a una iniciativa solidaria y participativa que ha permitido llevar luz y alegría a aquellos que sólo reciben el desprecio y la ignorancia de su Ayuntamiento y del resto de instituciones. También invitamos a toda la sociedad española a expresar públicamente su apoyo, para lo que ponemos nuestro blog (www.frentecivicosomosmayoria.es) a su disposición.

Madrid, 9 de abril de 2014

Mesa Estatal del Frente Cívico “Somos Mayoría”

miércoles, 2 de abril de 2014

Carta de la Mesa Estatal a la Coordinadora Estatal y al FCSM


En la reunión de la Mesa Estatal del pasado 29 de Marzo se analizó el resultado de las Marchas de la Dignidad y el panorama que se abre tras él.
En primer lugar, la Mesa considera que el conjunto del Frente Cívico puede y debe estar muy orgulloso y satisfecho de lo ocurrido. La confluencia de cientos de miles de personas en Madrid, de todos los colores y opiniones, ha sido un hecho histórico que abre una esperanza de cambio de mentalidad y actitud imprescindible para el futuro de la sociedad.
Es cierto que se han cometido errores y que hemos llevado nuestra convicción y confianza, en ocasiones, al límite pero éstos eran propios de la envergadura del proyecto que teníamos entre manos.
Damos las gracias a todos los compañeros y compañeras que han aportado todo lo que tenían o lo que podían para conseguir este éxito que, como FCSM, como confluencia de colectivos y como ciudadanía organizada, hemos alcanzado.
Además de la iniciativa original, el FCSM ha conseguido demostrar el sentido de su existencia: servir de argamasa entre las distintas organizaciones y colectivos sociales, siendo, en todos los niveles de organización de las Marchas, el elemento de cohesión que permitía que el proyecto avanzase. Nuestra presencia ha permitido el llamamiento amplio y diverso que la mayoría social ha recibido satisfactoriamente.
En cuanto a los objetivos políticos, hemos conseguido de forma colectiva desmontar la campaña del gobierno dirigida al adormecimiento de la sociedad, la campaña de publicidad de que estamos saliendo de la crisis, y tal y como hemos dicho antes en el éxito de las marchas está el nuestro.
Todo ello no debe sino darnos más fuerza y confianza para afrontar el reto que supone la continuidad de las marchas; un reto cuando menos, tan grande como el del día 22 de Marzo. Con el objetivo de continuar con el trabajo, la Mesa ha aprobado un documento sobre la continuidad de las Marchas, que se os adjunta en este correo.
FCSM. Continuidad del 22 M
30 de marzo de 2014
Mesa Estatal del Frente Cívico “Somos Mayoría”

miércoles, 26 de marzo de 2014

Organizadores de las ‘Marchas de la Dignidad’ sobre el expediente: “No nos da miedo. La represión nos hace más grandes”

MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los organizadores de las llamadas ‘Marchas de la Dignidad’ que el sábado se manifestaron en Madrid contra el Gobierno, la Troika y las políticas de recortes han asegurado este martes que no les “asusta” el expediente sancionador que, según ha confirmado la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, se les ha abierto por los altercados, del cual por el momento no han recibido notificación.
“Todavía no nos ha llegado la notificación. Habrá que ver a quién se refiere y a quienes llaman organizadores, pero en todo caso, no nos da miedo. La represión nos va a hacer más grandes”, ha asegurado en declaraciones a Europa Press José Coy, portavoz del Frente Cívico Somos Mayoría (FDSM), la plataforma liderada por Julio Anguita y una de las organizadoras de las marchas.
Según ha explicado, ni los convocantes de las marchas y los asistentes cometieron el sábado “ningún delito” porque no tienen “nada que ver con los incidentes” y se manifestaron pacíficamente en defensa de sus derechos. “Quien ha cometido un delito en todo caso es la Delegación del Gobierno que intervino en una manifestación cuando estaba la gente cantando, en un espacio legalizado hasta las 21.00 horas”, ha apostillado.
“Algunos quieren convertir un conflicto social legítimo en un conflicto de orden público y no vamos a pasar por ahí. Somos gente pacífica, lo hemos demostrado estas semanas. Somos gente afectada por las hipotecas, por la pobreza y la exclusión social, por el paro, por los recortes y tenemos razón”, ha agregado.
En este sentido, Coy ha denunciado que quieren dar de ellos “una imagen de personas violentas cuando no es así” y desviar la atención para que se hable de violencia en lugar de recortes. Por ello, ha reiterado que no les asusta “en absoluto” que se les expediente. “Lo que nos asusta es no poder trabajar, no lo que vaya a hacer Cifuentes. Daremos una respuesta colectiva y cívica”, ha asegurado.
En esta misma línea, Diego Cañamero, portavoz del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) –otro de los organizadores de las protestas–, ha asegurado que la democracia les ampara porque se manifestaron de forma pacífica. “Esos son nuestros métodos”, ha señalado.
Asimismo, ha denunciado que lo único que pretende la delegada del Gobierno es “criminalizar a los millones de ciudadanos que salieron a la calle” y “desvirtuar la marcha pacífica”. “Tiene que haber gente muy interesada para provocar esta situación. Nosotros no estábamos interesados en que hubiera violencia”, ha aseverado.
Además, ambos portavoces han anunciado que la coordinadora Estatal de las ‘Marchas de la Dignidad’ están barajando la posibilidad de convocar nuevas protestas para demostrar que “la lucha continua”. “Eso es lo que temen, que se prepare una nueva movilización social de estas características, pero no van a poder derrotar la voluntad popular”, ha apostillado Cañamero.

¿Qué es el Frente Cívico? | Por Julio Anguita

JULIO ANGUITA GONZÁLEZ
Hace veinte meses que, desde Sabadell, se lanzara una convocatoria a la mayoría social de ciudadanos y ciudadanas que sufrían en sus personas o en las de seres queridos o allegados, las consecuencias de la política neoliberal que de manera creciente se ha venido aplicando en España desde las últimas décadas. Se partía de una apreciación que los seguidores de Marx hemos constatado ha tiempo: una cosa es el grupo social EN SÍ, es decir que existe porque participa de unas condiciones de vida comunes y similares y otra cosa es el grupo PARA SÍ o lo que es lo mismo, es el que tiene conciencia de su condición y además se apresta a luchar para cambiarla. El paso de una situación a otra es, desde siempre y teóricamente, la tarea de compromiso de las fuerzas políticas, sociales calificadas como de izquierdas. Nada nuevo, pues.
¿Por qué entonces organizar una tarea que se suponía tenía sus protagonistas asignados? Por dos razones. La primera es que estamos ante una situación de excepcionalidad grave; los mecanismos políticos e institucionales reglados y legitimados por las urnas son inanes ante el hecho más que evidente de que la Política ha sido transformada en la esclava del poder económico como en ninguna otra época ha sido. Hasta hoy esa realidad no había sido teorizada, defendida y aplicada sin ambages desde las fuerzas políticas del sistema. Y lo que es más grave, las divinas personas de la trinidad capitalista se han erigido casi universalmente en los valores dominantes y casi excluyentes para organizaciones sindicales y políticas que otrora combatían el sistema: el mercado, la competitividad y el crecimiento sostenido. Y a esa situación de excepcionalidad debemos añadir otro considerando: el hundimiento del entramado jurídico-político de la Transición. La corrupción atraviesa a los tres poderes del Estado y llega hasta las más altas magistraturas del mismo. El poder ejerce conculcando permanentemente su propia legalidad.
La segunda radica en la percepción de que la institucionalización y el devenir de las tareas políticas derivadas de ella se han erigido, con muy pocas excepciones, en el objetivo único de las organizaciones políticas. Debido a ello las movilizaciones con calendario fijo se han transformado en un rito por el que el éxito o el fracaso de las mismas se miden, casi exclusivamente, por el número de asistentes a los actos de protesta pero no existe proyecto de continuidad, perseverancia o estrategia. No obviemos tampoco la creciente deriva de determinados colectivos sindicales en apéndices del Estado.
Han pasado esos veinte meses y han quedado claras bastantes cosas.
En primer lugar que el Frente Cívico-Somos Mayoría no nació para competir electoralmente con ninguna fuerza política ni tampoco para rivalizar con ella en sus tareas y desarrollos organizativos. Hemos optado por escoger un terreno de acción fuera de la esfera de la actividad política reglada e institucionalizada. No nos oponemos a ella ni tampoco la despreciamos sino que simplemente cae fuera de nuestro campo de acción.
Los hombres y mujeres del PCE y/o de IU que trabajamos en el Frente Cívico no lo hacemos en nombre de esas siglas o como activistas de las mismas en un frente de trabajo como otro cualquiera. Nuestra acción (que en absoluto entra en contradicción con la militancia partidaria) se centra en otra dialéctica, en otro eje; es decir en la coyuntura devenida de la excepcionalidad. En el Frente Cívico la tradicional opción entre izquierda o derecha que ha estructurado los imaginarios colectivos de la sociedad se ha transformado en la elección entre los de arriba y los de abajo. Y si se quiere entre el poder económico, social, político y cultural y nuestra vocación permanente de configurar un contrapoder con capacidad de oponerse y superar en su momento a aquél.
Consecuencia de todo ello son las formas de organización, participación y funcionamiento ajenas a la militancia organizada en los colectivos políticos clásicos. No desdeñamos la organicidad sino que la entendemos de manera diferente. Debo confesar que ello ha traído problemas en los primeros momentos de nuestra existencia porque muchas personas que se acercaban a nosotros y a nosotras creyeron entender que construíamos una fuerza política de nuevo cuño o un movimiento en permanente asamblea consultiva.
Nuestro lenguaje, nuestros programas y nuestras propuestas viven de las necesidades más elementales y perentorias de los componentes de esa mayoría que aspiramos a que se transforme, por sí misma, en el contrapoder. Trabajo, protección social plena, vivienda, educación, salud, etc. son los objetivos por los que luchar desde ya sin más horizonte teórico, político o axiológico que la solemne Declaración de DDHH de la ONU o las propuestas y valores contenidos en la Carta de la Tierra. No ignoramos que el cumplimiento de esos objetivos y esas metas inciden en las contradicciones del sistema pero lo hacen, no desde el apriorismo ideológico y político sino desde la experiencia de la lucha concreta y cotidiana con su consecuente toma de conciencia.
En virtud de ello los hombres y mujeres del Frente Cívico aceptamos cualquier incorporación personal o colectiva que asuma los fines y los objetivos compartidos. A nadie le preguntamos de dónde viene sino a dónde quiere ir.
No pretendo con este escrito otra cosa que clarificar, explicitar y normalizar lo que somos y queremos seguir siendo. Nuestra vocación es la de permanente acción de búsqueda de consensos, acuerdos, sintonías y proyectos que incidan en la construcción de esa mayoría social capaz de generar el cambio de paradigma. En función de ello renunciamos a protagonismos, primeras filas o posados en las cabeceras de las fotografías mediáticas. Creemos que un trabajo como este conlleva una importante capacidad de renuncia a egos. Lo que importa es el objetivo.
He creído importante que en las páginas de la prensa oficial de mi partido aparezca una información que ayude a clarificar las dudas que hubiere. Desde mi pertenencia orgánica al PCE señalo solemnemente que el Frente Cívico es el trabajo al que dedico y dedicaré mis esfuerzos prioritarios. Las razones ya están dadas. Nadie elucubre con fantasías.
mundoobrero.es

¿Y AHORA QUÉ?


Julio Anguita

    Desde la puerta del Ministerio de Agricultura he visto, emocionado y expectante, la entrada en Madrid de miríadas de personas, de ciudadanos y ciudadanas que en columnas de marcha han dado en la capital de España el ejemplo que la mayoría de damnificados por este régimen de corrupción, injustica y violación de Derechos Humanos necesita: la unidad en la lucha.

     Ante mis ojos han pasado banderas, símbolos clásicos y habituales en estas concentraciones pero también, y en número incontable, personas de edad avanzada portando carteles alusivos a la injusticia de las pensiones, el fraude de las preferentes, los desahucios, los despidos improcedentes, la permanente estafa de las eléctricas, el cáncer de la banca o la pérdida de futuro para sus familiares más jóvenes. Oyendo a unos y a otros he sabido de manifestantes que desde los rincones más alejados de España han llegado para participar, por primera vez en su vida, en esta grandiosa concentración que ha desbordado todas las previsiones.

     Cientos y cientos de miles de personas han sido testigos de su propia fuerza; han constatado que existen y además que existen en la acción que los une, los acerca y los multiplica en su decisión de acabar con la indecencia moral que gobierna. Pero también contra el poder económico que está detrás de este andamiaje vacío, seco e inútil. Los que ayer nos manifestamos en Madrid nos constituimos en voluntad de construir el contrapoder que acabe con el robo, el cinismo, la indigencia moral y la permanente conculcación de la Ley y el llamado Estado de Derecho. Los que ayer nos manifestamos en Madrid lo hicimos en nombre de unos DDHH que ellos son incapaces de llevar a la realidad cotidiana de ciudadanos y ciudadanas. Los que ayer nos manifestamos en Madrid dejamos constancia de que aspiramos a una soberanía popular y nacional en todos los terrenos: económico y monetario, social, político y cívico.


El 22 M puede ser el eje que marque un antes y un después en el devenir de la mayoría social. Pero para ello se hace necesario trabajar con la energía, la fuerza y los deseos de los y las manifestantes.

Lo primero que, a mi juicio, debe quedar claro para lo sucesivo es que la materia prima, el sujeto del cambio social existe y se manifestó como tal. Y ello se debió fundamentalmente a varias razones

  1. La toma de conciencia de una mayoría social que soporta unas condiciones de vida impensables en el siglo XXI.
  2. El insulto que supone para esa mayoría social el espectáculo de robos, de alta delincuencia organizada y enraizada en las instituciones, el posicionamiento de miembros de los tres poderes del Estado a favor de depredadores de fondos públicos y en general la evidencia de que se gobierna en favor de una minoría cada vez más favorecida en sus actividades de rapiña.
  3. La inteligencia de fuerzas sociales, movimientos, plataformas de todo tipo en haber asumido que la unidad de la mayoría social, base sobre la que construir el futuro, es el objetivo al que deben supeditarse cuestiones adjetivas y secundarias de grupo, organización, o colectivo. Construir el poder de la mayoría social nos agrupa a todos en una acción de programas, metas, proyectos y actividades.


     Tras el 22 M surge el interrogante ¿Y ahora, qué? A responder a esa pregunta y lo que ello conlleva dedico mis opiniones desarrolladas puntualmente:

  1. El 22 M evidenció, tal y como ya he comentado anteriormente, que el sujeto social del cambio existe y se evidenció inequívocamente.
  2. La siguiente marcha sobe Madrid solamente puede realizarse cuando estemos en condiciones de asegurar una asistencia que duplique a la del 22 M.
  3. Ese objetivo no puede conseguirse dedicando los esfuerzos directamente a ello. La futura marcha sobre Madrid debe ser la consecuencia natural de una necesidad y de una capacidad que se deriven de un trabajo múltiple de movilizaciones, sectoriales y territoriales llenas de contenido concreto y ligadas totalmente a las necesidades y problemas más inmediatos de la ciudadanía. Los esfuerzos didácticos y la primacía de lo concreto son reglas de oro.
  4. En el día a día que vaya generando mayor cohesión de la mayoría no pueden faltar las explicaciones, los actos informativos, la aportación de personas y grupos que por su capacidad y preparación están en condiciones de elevar el nivel de conocimiento y de conciencia de la mayoría a construir y ampliar incesantemente. No olvidemos que la mayoría es plural pero que en las actuales circunstancias de excepcionalidad tiene unas metas comunes entre sus integrantes muy amplias.
  5. El centrarse en lo inmediato, lo local o lo territorial debe ser perfectamente compatible con el sentido global y estatal de la construcción de la mayoría. Propuestas como la del impago de la deuda, la eurozona, etc. deben coexistir con otras de carácter general que afecten al territorio el Estado Español. Sugiero un breve repaso a los 16 puntos que el Frente Cívico explicitó en su momento y que considero de plena vigencia.
  6. El sentido global del movimiento y su cohesión creciente también se potencian con movilizaciones de carácter estatal. Hay toda una gama de actividades de entre la cuales quisiera sugerir algunas:

  1. Boicots a productos, actividades, conmemoraciones, etc., de manera totalmente pacífica.
  2. Acciones de resistencia pasiva
  3. Campañas informativas con la mayor profusión de métodos y actividades en torno a una propuesta común para todo el Estado.
  4. Uso de los medios de comunicación propios y ajenos.
  5. Campañas en torno a los DDHH y su obligatoriedad para los poderes públicos. Debe quedar claro para la opinión pública que buscamos el cumplimiento de la legalidad frente a quien gobernando no la cumple.
  6. Etc. etc. etc.
     La actividad en torno a opiniones estimulantes y necesarias para la inmensa mayoría irán creando las condiciones no sólo para la segunda marcha sobre Madrid sino para, a partir de ahí, empecemos a pensar en la desobediencia civil tal y como se contempla en el tercer considerando de la Declaración de DDHH.

     Y quisiera terminar con una consideración acerca de los medios de comunicación y de la violencia.

     Tras lo sucedido el 22 M y las informaciones que sobre él han dado los medios de comunicación han sido evidentes tres cosas:
  1. Para vergüenza de esos medios (excepción de una minoría) la prensa extranjera ha sido mucha más imparcial y ha informado a sus lectores.
  2. Queda claro que debemos usar y difundir las informaciones y comentarios de los medios alternativos de la red.
  3. Ya es un hecho que en estos acontecimientos hay tres tipos de violencia: la de los violentos infiltrados, la de los violentos infiltrados por la oficialidad y la de la policía al extralimitarse en sus funciones.
  4. Acusarnos de violentos es, además de una falsedad, una tontería. Si hubiésemos sido violentos, los 1700 policías desplegados habrían sido neutralizados en un santiamén. No digan estupideces.

lunes, 24 de marzo de 2014

Hoy 24 de marzo a las 19.00h en la Plaza de la Constitución por la represión y los detenidos en las Marchas de la Dignidad 22M

La Plataforma Málaga Marcha por la Dignidad convoca esta tarde del día 24 de marzo a las 19.00h en la Plaza de la Constitución a toda la ciudadanía para expresar la repulsa por la represión y detenciones acaecidas el sábado en Madrid durante las Marchas de la Dignidad 22M y exigir su libertad sin cargos.
Esto no es más que el comienzo!

viernes, 21 de marzo de 2014

¿Esperabas otra actuación de alguien con tan pocas luces?

Juan Rivera
Colectivo Prometeo. FCSM 

 

    En la década de los 50, ejerció de alcalde de Sevilla Jerónimo Domínguez y Pérez de Vargas. Marqués del Contadero. De este aristócrata contaba Antonio Burgos una jugosa anécdota. Sus elitistas amigos del Aero Club, al enterarse del nombramiento dijeron:
“Ea, que Momo Contadero era tonto nada más que lo sabíamos aquí, pero ahora, por culpa de Franco, se va a enterar Sevilla entera...”
     Sin querer reproducían con la broma una idea presente en múltiples refranes: basta con poner el foco público en un personaje para que éste se retrate tal como es. De ahí dichos tipo “cuando un tonto coge un carril, se acaba el carril y sigue el tonto” porque el obtuso empecinado seguirá contra viento y marea, erre que erre; o que “si quieres conocer a fulanillo dale un carguillo” pues éste, con mando en plaza, destapará el tarro de sus esencias.
    Resulta curioso -y desalentador a la vez-, comprobar cómo en Córdoba el primer espada municipal, en dura competencia con su propia ineptitud, se empeña día tras día en encarnar aforismos como los antes mencionados, cegado por su visceral odio a la iniciativa del Rey Heredia.
    Si tras cinco meses la Acampada Dignidad se ha convertido en una referencia de la Córdoba solidaria y con valores humanos, lo ha conseguido pese a los denodados esfuerzos del señor Nieto por cargársela.

    Al munícipe no lo frenan los daños que sus actuaciones puedan provocar a las decenas de adolescentes y niños que asisten a clases gratis de apoyo, ni el centenar de personas que comen dignamente gracias a la iniciativa. Tampoco el apoyo que miles de cordobeses han dado a la recuperación del Centro participando en talleres, lecturas, conferencias, debates, asambleas o auto inculpándose.
    Como una caricatura del malo de la película, el alcalde-gavioto no duerme tranquilo si no intenta su mala acción semanal contra el Rey Heredia. Entre las trastadas más sonadas: cortar el agua para que no funcione la cocina o conseguir que en estos momentos sean ya catorce los imputados por su denuncia en el Juzgado.
    Ayer miércoles 19, coincidiendo con su onomástica, intentó la última: cortar la luz. Si lo que quería era un recordatorio por su santo, lo tuvo. Fueron muchos voluntarios a quienes su nombre, convenientemente adjetivado, se les vino a la cabeza mientras trasladaban los congeladores con la comida al local de la CNT, para evitar que los alimentos se deteriorasen. Evidentemente, la actividad sigue con normalidad pese a su inquina.
    Sus acciones recuerdan cada día más la táctica de los “asustaviejas”, los acosadores inmobiliarios. No le importa bordear la coacción. Todo sea por la patria que emerge tras su curioso concepto de “defender el patrimonio público”. El mismo regidor que quiere privatizar toda empresa o ente municipal que pueda ser jugosa para un empresario, perdón, emprendedor voraz, el mismo político que apoya que la Iglesia haya inmatriculado por unos pocos euros (gracias a una ley a la carta a su favor) un monumento que es de todos como la Mezquita, ve una aberración y un ataque inadmisible a su autoridad que la ciudadanía haya recuperado un edificio al que se estaba dejando caer en la ruina.
    El mal funcionamiento de nuestro sistema político se manifiesta de nuevo cuando una persona, un partido, una ideología, dedican tan poco tiempo a frenar el empobrecimiento planificado de la mayoría y tantos esfuerzos a intentar destruir un proyecto colectivo como el de la Acampada Dignidad.
    El delito cometido es reivindicar sin bajar la cabeza y no pedir limosna. Mostrar el camino que pretenden ocultar: la mejor manera de conservar un derecho es luchando para que no te lo quiten. Y es lo que han conseguido introducir en el añejo discurso político iniciativas como el extremeño Campamento, la cordobesa Acampada y están difundiendo por todo el territorio las Marchas de la Dignidad que en estos instantes avanzan hacia Madrid, jaleadas y animadas por la mayoría ciudadana, donde el sábado confluiremos en una movilización que se prevé histórica.
    Algo ha fallado cuando se ha utilizado el poder político para ahondar la brecha social y permitir que unos pocos se enriquezcan a costa del resto. Un cáncer que debe ser urgentemente extirpado amenaza a una sociedad cuando, en el mejor de los casos, las autoridades electas miran hacia otro lado o en el peor contribuyen directamente al asalto de la riqueza pública para privatizarla.
    Hace unos años ya intuíamos lo que sabemos hoy con certeza: la derecha depredadora puede cambiar de rostro, ser más o menos amable, más o menos populista, más o menos nostálgica del franquismo, pero no se moverá nunca de sus dos pilares de referencia: fanatismo religioso-ideológico y darwinismo social.
     En Córdoba, al igual que en el resto de España, antes que optar por Razón e Ilustración, preferirán elegir Oscurantismo y Papanatismo. Conscientes de la escasez propia, siempre estuvieron contra las Luces. Por ello la querencia a intentar cortársela a los demás.